Skip to main content

Por: Victoria Lago

Algunos pequeños cambios en el día a día de tu empresa pueden hacer la diferencia. Qué desafíos tenemos que vencer y qué prácticas podemos poner en marcha hoy para trabajar la confianza.

Poder confiar en un compañero de trabajo es, como en tantos otros ámbitos de la vida, un elemento clave y que hace la diferencia en la cultura de las organizaciones. Muchas veces lo damos por sentado, pero cuando no está, seguramente notamos los inconvenientes que eso puede traernos en el día a día.

Para hablar del tema hay un punto fundamental que debemos mencionar: la confianza nace en las personas y no en el artefacto. Muchas veces pecamos y nos ponemos a trabajar en cosas sin hacernos preguntas fundamentales como ¿qué entienden las personas por confianza? ¿En qué creen? ¿Ven los beneficios de la confianza? Vayamos un paso más atrás, al cimiento de todo.

La pandemia -y la adopción masiva del home office- fue un momento bisagra para la confianza. Porque, podemos decir, la comunicación cara a cara tiene todas las características para una comunicación más completa, que hace uso de todos los sentidos. En la presencialidad se amplía nuestro contexto, sin embargo, no nos garantiza que haya confianza.

La virtualidad, como contracara, nos proporciona inmediatez, un factor que nos puede ayudar a transmitir confianza. Lo importante es saber hacer uso de esos espacios. Tuvimos que aprender a generar confianza a través de los distintos formatos, y ese fue el ejercicio que estuvimos practicando en estos dos años.

La ausencia o la presencia de confianza fue un indicador que marcó la diferencia en las organizaciones. En aquellas donde sí circulaba quedó más en evidencia, mientras que quienes no la tenían empezaron a darse cuenta de que era un tema importante a trabajar.

Aquellas que se vieron un paso adelante fueron las que ya tenían un nivel de madurez en término de comunicación. La comunicación como hábito instalado implica poder verbalizar nuestros miedos, nuestras debilidades, y nos permite mostrarnos de una manera más vulnerable; no con vergüenza, sino con dignidad. El poder hablar fue y es un punto clave, porque cuando uno está en un ámbito en donde se puede exponer con facilidad, ese entorno propicia la confianza.

En esos entornos, los líderes se vuelven los grandes aceleradores de la confianza. Como mencionamos al inicio, la confianza viene por parte de las personas, antes del proceso o del artefacto, pero son los líderes quienes pueden canalizarla. Aunque no cualquier tipo de líder: tienen que ser personas con integridad. Esta característica es clave para poder actuar de manera consecuente con los valores que se promulgan.

Cómo poner en marcha la confianza
Desde la visión que tenemos en Veril Consultores, la confianza va creciendo en la cultura de una organización a partir de pequeños gestos que vamos generando en el contacto del día a día. La confianza no se instala de un día para el otro.

No hay una receta única, pero sí observamos algunos activadores de confianza. Por ejemplo, verbalizar y ser explícito sobre el error y humanizarlo. Buscar testimonios de aprendizajes de líderes a partir de errores puede ser un buen inicio.

También, aprender a disculparnos y esforzarnos por minimizar el impacto de los errores. Lo mismo animarse a pedir ayuda independientemente de la jerarquía, y ofrecer ayuda sin juzgar.

Algo que es muy importante es ser generoso con nuestros pensamientos respecto al otro. Muchas veces tendemos a establecer un juicio de valor sin saber cuál es la causa por la que el otro nos decepcionó.

Es la cultura del cuidado, de la generosidad y se manifiesta en el propósito de una organización.

La confianza también se demuestra a través del feedback y animándose a tener conversaciones difíciles, diciendo las cosas en el momento que hay que decirlas.

En este punto también podríamos relacionar la confianza y la idea de abrazar el error con la mentalidad de las metodologías ágiles, muy difundidas últimamente. Esa es la forma que adopta la confianza cuando hablamos de accountability, cuando hablamos de células de trabajo, de equipos empoderados, o de lineamientos más que fórmulas taxativas.

Y, en un mundo tan cambiante donde no nos podemos casar con ninguna forma, no me atrevo a decir que estas metodologías llegaron para quedarse, pero sí estoy segura de que van a permanecer un buen rato. Esta es la forma para generar resultados en este contexto.

Los desafíos de la confianza
Toda organización debería entender, y no me voy a cansar de repetirlo, que la confianza nace de las personas y se manifiesta en las personas. Para que el resto de los procesos de la organización prosperen, la confianza tiene que estar seteada desde la base.

Hoy hablamos mucho de la tolerancia al error, con procesos para lidiar con él, y esa decisión que la organización toma respecto de cómo pararse ante el fracaso nos habla de su postura frente al equivocarse. También hablamos mucho de otros lugares en los que se manifiesta la confianza, como learning agility o aprendizaje ágil. Estos términos nos indican que en esa organización está permitido aprender desde experiencias o desde lo inesperado: podemos aprender en el andar.

Esos son indicadores concretos y bajados a tierra. Tenemos que aprender la contracara, darnos espacio para aprender, pero por otro lado preguntarnos si estamos dispuestos a confiar en el otro incluso frente al error. ¿Nos animamos?

En conclusión, desde Veril Consultores trabajamos muy fuertemente en la confianza como un rasgo cultural. En una confianza que se manifiesta en el propósito de una cultura, que se tracciona a partir de los líderes y de colegas que han encontrado el lugar para manifestarse de forma empoderada.

Ya vivimos en un mundo donde las formas híbridas de trabajo están instaladas y donde la confianza va a ser cada vez más un elemento que tenga impacto directo en la performance de los equipos y hasta en el revenue de las organizaciones. Tenemos que lograr que ya no sea un tema a trabajar, sino que la confianza quede instalada como esa pieza silenciosa que da forma a nuestro día a día.

Leave a Reply